He elegido la
imagen que aparece a continuación y, aunque el blog sea en inglés, se va a
hacer una excepción por las complejas explicaciones que las prácticas
conllevan.
En primer lugar he escogido una imagen en
blanco y negro fácil de colorear para empezar con el programa Photoshop.
En la configuración de colores (dos cuadritos que aparecen en la barra de
herramientas), he ido seleccionando los colores que me interesaban. Tras ello,
he modificado su luminosidad clicando en la elección de colores
y pinchando sobre el color indicado (azul, por ejemplo), escogiendo
una modalidad más oscura o clara para ciertas zonas, y así darle algo más de
realismo.
Después, con motivo de ponerle un fondo a
la imagen del colibrí, le he pinchado a la Herramienta Varita Mágica. Clicando
sobre la imagen, esta se rodea de líneas discontinuas. Después le he
dado a la opción que aparece en la barra superior: "Selección".
"Invertir". De ese modo lo que vas a mover será la imagen del colibrí
y no el fondo en el que está (en este caso era blanco).
En "Archivo", "abrir"
he abierto la imagen de las flores que parece de fondo, que he recortado para
que no fuera muy larga. Tendiendo ambas imágenes, se clica a
"ventana", "organizar", "mosaico vertival", y las
dos imágenes aparecen una al lado de la otra. Con la Herramienta Mover se
desplaza el colibrí en la otra imagen (flores) y se obtiene un efecto más
realista y armónico. He tenido que corregir algunas imperfecciones que ha
producido el recorte, como zonas blancas que he eliminado con la goma
maximizando la imagen, o recoloreando zonas que no han quedado como antes (las
alas).
Este es al antes y el después:

